Hay días más difíciles que otros…

Crecer duele y aveces no nos imaginamos cuánto duele… porque no solo crece mi hija, nosotros también. Nos ilusionamos, nos equivocamos, nos frustramos, nos enojamos, nos desilusionamos, nos caemos y nos levantamos y sumado al aislamiento a veces no es fácil mantener las emociones en orden. Por suerte siempre está ella que me enseña y me devuelve la calma.Que disfruten de un maravilloso finde!!!